12 de set. de 2010

Confusos habitantes na sombra

Este poema dedícallo Eduardo Blanco Amor a Ángel Chamarro, con quen mantivo unha profunda relación afectiva sendo el xa septuaxenario. Está datado en xaneiro de 1968, pouco despois de ambos se coñeceren. Tómoo da edición da poesía amatoria do autor de Auria que realizou Luis Pérez Rodríguez baixo o nome de Ars Amandi:

EL ÁNGEL QUE NO SABÍA DE SÍ

¿De dónde me llegabas, misterioso,
hasta mi soledad, ya resignada,
anhelante de amor y receloso?

- Apenas tu mirada en mi mirada
y ya supimos, sin saberlo cierto,
que era inútil rehuir la suerte echada.

- Confusos habitantes en la sombra,
con lenguaje del tacto, ávido, incierto,
mi sangre te presiente y no se asombra.

- A través de tu gracia adolescente
siento tu voz que me proclama y nombra
buscándome, exclusivo, entre la gente.

- ¡De pronto vi quién eras...! ¡He palpado
tus alas escondidas, y en la frente
entreví tu fulgor sobresaltado.
- Llevándome hacia ti, te me confiaste,
puesto que a mí llegabas desconfiado,
y me diste lo mismo que tomaste:
La propia soledad de tu desvío
en un mundo distinto al que dejaste,
en el amor buscando tu albedrío.

De tu bien y tu mal ya prisionero
me quedo, en ti como alma sosegada:
portador de la Gracia que me es dada,
¡ángel extraviado y misionero!

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